Una ventana hacia el acuerdo
Emilio Rodríguez Rodríguez
La capacidad del hombre para encontrar soluciones a la problemáticas sociales, ha encontrado en la mediación una excelente opción para las personas que desean solucionar los conflictos, que son parte ineludible en la vida de cualquier hombre, Los conflictos no son inevitables, sino que son la consecuencia de una cadena sucesiva de elecciones de conducta, pero que por razones diversas como lo es la parte emocional dificulta el que dos o más personas puedan ponerse de acuerdo sobre la resolución de un conflicto, la mediación precisamente otorga a los participantes la posibilidad de descubrir las razones fundamentales que los ha llevado a un desacuerdo, en mediación entendemos que las personas no hacen las cosas sin ninguna razón, siempre hay una causa justificada para ello, el que la otra parte pueda entender las razones que tuvo la otra parte para hacer lo que hizo, o que pretende hacer o dejar de hacer, constituye un gran beneficio para las partes, porque de ésta manera ambos pueden comprender que cada uno tiene sus intereses y que estos intereses no siempre son opuestos ya que casi siempre existe una zona en la que los intereses de ambos pueden coincidir, aquí es donde el mediador puede ayudar a las partes, sin influir en el resultado final del acuerdo, ya que la tarea del mediador no es encontrar la verdad legal de los hechos, el mediador no juzga quién tiene la razón o no la tiene, , la clave en mediación es que el mediador reconstruye el puente de comunicación que ha complicado la relación y que ha deteriorado la misma lo que hace precisamente que se desencadene lo inevitable: el conflicto.
El acuerdo final, resultado de una mediación constituye para las partes una mayor probabilidad de que los acuerdos a los que arribaron puedan cumplirse de forma voluntaria y sobre todo que éstos se encuentran convencidos que éste acuerdo era la mejor opción para las ellos , por una simple y sencilla razón: fue el resultado de su propio acuerdo en la que se expusieron sus intereses y necesidades y que fueron resueltos de forma colaborativa, haciendo a un lado los protagonismos, las posiciones, pero sobre todo aprendieron que es posible separar a la persona del problema, es decir las partes luchan contra el problema, no una contra
El valor básico ofrecido por el proceso de la mediación reside en aumentar la capacidad de las partes para hacer decisiones que beneficien tanto su situación actual como |
